lunes, 21 de noviembre de 2011

10 Psicoproverbios...

1.- No te digas “Haré lo que pueda”. Díte: “Haré lo necesario”. La mejor arma es la que está más cerca de tu mano.
〜※〜
2.- Si no estás aquí, estás lejos. A la distancia de un centímetro o de un kilómetro, es la misma ausencia.
(A una mínima distancia, el orgasmo aún no es orgasmo.)
〜※〜
3.- No te tomes siempre a ti mismo por medida. Ponte en el lugar de los otros. Para la rosa, sus espinas son sus amigas.
〜※〜
4.- Algunos padres cuando dicen “¡Nuestro niño crece!”, olvidan que su vida se acorta.
〜※〜
5.- No te preocupes de lo malo que digan de ti: el ladrido de los perros no le hace daño a una nube.
〜※〜
6.- No desprecies a las personas que te parecen feas. Los leños torcidos dan llamas rectas.
〜※〜
7.- La realidad, en gran parte, es lo que tú crees que es. El que anda con los ojos cerrados acusa al mundo de ser sombrío.
〜※〜
8.- No des valor a los otros sólo por su notoriedad. Puedes saber cuántas manzanas hay en un árbol, pero no cuántos árboles hay en una manzana.
〜※〜
9.- Todo pensamiento sólo adquiere valor cuando lo aplicas a la realidad. Si tu espada es demasiado corta, alárgala dando un paso.
〜※〜
10.-No contestes una agresión con otra agresión. Los envidiosos lo hacen por hambre de cariño. Si te lanzan una piedra, lánzales un pan.
〜※〜
Alejandro Jodorowsky

miércoles, 5 de octubre de 2011

De Steve Jobs (un hombre de pasión)…

“Para alcanzar nuestros propósitos es mejor que nos dirijamos a la pasión de los hombres, que no a su razón”.
— Voltaire



Hoy 5 de octubre, a los 56 años, Steve Jobs ha muerto.
No puedo decir que estoy triste porque fuera uno de sus más grandes clientes… pero sí puedo reconocer al que supo lo que quería de la vida, si puedo reconocer al que supo cómo apelar a la pasión del hombre…


Tercera parte del discurso que Steve Jobs dictó el 12 de Junio de 2005 en la ceremonia de graduación de la Universidad de Stanford.


“Tienen que encontrar eso que aman”


La tercera historia es sobre la muerte...
Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo parecido a “Si vives cada día como si fuera el último, es muy probable que algún día hagas lo correcto”. A mí me impresionó y desde entonces, durante los últimos 33 años, me miro al espejo todas las mañanas y me pregunto: “Si hoy fuera en último día de mi vida, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer hoy?” Y cada vez que la respuesta ha sido “No” por varios días seguidos, sé que necesito cambiar algo.
Recordar que moriré pronto constituye la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme a decidir las grandes elecciones de mi vida. Porque casi todo –todas las expectativas externas, todo el orgullo, todo el temor a la vergüenza o al fracaso –todo eso desaparece a las puertas de la muerte, quedando solamente aquello que es realmente importante. Recordar que van a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que tienen algo que perder. Ya están desnudos. No hay ninguna razón para no seguir a su corazón.
Casi un año atrás me diagnosticaron cáncer. Me hicieron un scanner a las 7:30 de la mañana y claramente mostraba un tumor en el páncreas. Yo ni sabía lo que era el páncreas. Los doctores me dijeron que era muy probable que fuera un tipo de cáncer incurable y que mis expectativas de vida no superarían los tres a seis meses. Mi doctor me aconsejó irme a casa y arreglar mis asuntos, que es el código médico para prepararte para la muerte. Significa intentar decirles a tus hijos todo lo que pensabas decirles en los próximos 10 años, decirlo en unos pocos meses. Significa asegurarte que todo esté finiquitado de modo que sea lo más sencillo posible para tu familia. Significa despedirte.
Viví con ese diagnóstico todo el día. Luego al atardecer me hicieron una biopsia en que introdujeron un endoscopio por mi garganta, a través del estómago y mis intestinos, pincharon con una aguja mi páncreas y extrajeron unas pocas células del tumor. Estaba sedado, pero mi esposa, que estaba allí, me contó que cuando examinaron las células en el microscopio, los doctores empezaron a llorar porque descubrieron que era una forma muy rara de cáncer pancreático, curable con cirugía. Me operaron y ahora estoy bien.
Fue lo más cercano que he estado a la muerte y espero que sea lo más cercano por unas cuantas décadas más. Al haber vivido esa experiencia, puedo contarla con un poco más de certeza que cuando la muerte era un útil pero puramente intelectual concepto:
Nadie quiere morir. Incluso la gente que quiere ir al cielo, no quiere morir para llegar allá. La muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y es como debe ser porque la Muerte es muy probable que sea la mejor invención de la Vida. Es el agente de cambio de la Vida. Elimina lo viejo para dejar paso a lo nuevo. Ahora mismo, ustedes son lo nuevo, pero algún día, no muy lejano, gradualmente ustedes serán viejos y serán eliminados. Lamento ser tan trágico, pero es muy cierto.
Su tiempo tiene límite, así que no lo pierdan viviendo la vida de otra persona. No se dejen atrapar por dogmas – es decir, vivir con los resultados del pensamiento de otras personas. No permitan que el ruido de las opiniones ajenas silencie su propia voz interior. Y más importante todavía, tengan el valor de seguir su corazón e intuición, que de alguna manera ya saben lo que realmente quieren llegar a ser. Todo lo demás es secundario.
Cuando era joven, había una asombrosa publicación llamada The Whole Earth Catalog, que era una de las biblias de mi generación. Fue creada por un tipo llamado Steward Brand no muy lejos de aquí en Menlo Park, y la creó con un toque poético. Fue a fines de los 60, antes de las computadoras personales y de la edición mediante microcomputadoras, por lo tanto, en su totalidad estaba editada usando máquinas de escribir, tijeras y cámaras polaroid. Era un tipo de Google en formato de edición económica, 35 años antes de que apareciera Google: era idealista y rebosante de hermosas herramientas y grandes conceptos.
Steward y su equipo publicaron varias ediciones del The Whole Earth Catalog, y luego cuando seguía su curso normal, publicaron la última edición. Fue a mediados de los 70 y yo tenía la edad de ustedes. En la tapa trasera de la última edición, había una fotografía de una carretera en el campo temprano en la mañana, similar a una en que estarían haciendo dedo si fueran así de aventureros. Debajo de la foto decía: “Manténganse hambrientos. Manténganse descabellados”. Fue su mensaje de despedida al finalizar.
Manténganse hambrientos. Manténganse descabellados. Siempre he deseado eso para mí. Y ahora, cuando se gradúan para empezar de nuevo, es lo que deseo para ustedes.
Permanezcan hambrientos. Permanezcan descabellados.
Muchas gracias.

martes, 4 de octubre de 2011

De Caelo…

De Caelo (Sobre el cielo)… así se llamó el libro de Aristóteles, en donde argumentaba que la tierra debería ser un globo en vez de un cuerpo plano…

Aristóteles había llegado a dicha afirmación cuando observó que en el horizonte, las velas de los barcos eran lo primero que se lograba ver y conforme el barco avanzaba se podía visualizar el barco completo… 

Bien… mi ego y sobreestima desproporcionadas pensaron que sería un buen titulo para el que sería mi último intento por generar conciencia sobre diversos menesteres en la sociedad…  

Ahora que estoy esperando a que salga mi transporte para escuchar al intento de ideólogo “Saúl Hernández” decirles a un montón de incautos la mediocre y parsimoniosa frase de: “2 de octubre no se olvida”… ahora, precisamente ahora que tengo tiempo para verme en retrospectiva y que los golpes del día me vapulean como aquella vez que vi al mal creando huecos en mi persona… es ahora que veo varios acontecimientos demostrando que me equivoco reiterada y rotundamente, tal vez cada vez más rotunda que reiteradamente… justo como una Eva moderna que no conforme con probar la amargura, tiene que hacer partícipe de ello a cuanta existencia la rodea… justo como el tonto que piensa que para aprender a volar tiene que brincar al vacio de un lugar más alto…

Creo risible por tal motivo que alguien como yo intente generar conciencia en mentes ajenas… tan risible como hablarle de futbol al Barcelona, tan risible como decirle cómo escribir libros a Murakami, decirle cómo cocinar a Chepina Peralta o cómo ser insoportable a mi propia persona…

Aun así, tengo que levantar la voz y decir que estoy harto… harto de los Javier Sicilia, Maruchi Bravo, Javier Duarte, Andrés López Obrador, Santiago Creel, Josefina Vásquez Mota, Enrique Peña Nieto, de todos los periodistas, intelectuales y hasta de todas las señoras Miranda de Wallace…  pero creo sobre todo, sobre todas las cosas, también estoy harto de hacer esto, de vivir este vicio depresivo… de seguir en éste juego aniquilador que la sociedad en modo individual y conjuntamente permite…       

Yo soy un fuerte detractor de Leibniz, cuando argumenta que vivimos en el mejor de los mundos posibles… Muy probablemente malinterpreto sus ideas, pero pienso que la insatisfacción que genera la curiosidad es lo que desemboca en evolución. Son las personas insatisfechas las que buscan otra alternativa… son las personas insatisfechas las que se informan…

A mí me genera insatisfacción que avienten uno, doce, o cuarenta cadáveres en la calle de mi ciudad… a mí me genera insatisfacción ver a gente amada por mi preocupada porque en el twitter se corrió un rumor sobre el peligro que corren nuestros niños… a mí me genera insatisfacción que un tipo cualquiera dispare en contra de un autobús que transporta niños en la misma colonia donde vive mi hermana y mis sobrinas… a mi me causa insatisfacción cualquier injusticia o injuria dicha… a mi me causa insatisfacción saber que los problemas que nos aquejan llevan tanto tiempo entre nosotros…

Y bien podría irme a tratar de desmentir mitos como la conquista, Hidalgo, Juárez o la revolución Mexicana… pero basta con irme a los años 30’s…

Hace algún tiempo, la abuelita de uno de mis mejores amigos me contaba que en su niñez, cuando vivía en Chihuahua y corrían los tiempos de la prohibición de alcohol en USA, era muy común ver cuerpos en el río generados por disputas entre bandas que querían el control del trasiego de la droga…       

Hace algún tiempo, una amiga con la que me frecuentaba, me contaba la niñez extraña que tuvo en su natal Nuevo Laredo, ya que desde el Kinder Garden, no podía tener amigas ni juntarse con nadie, ya que todas sus amigas eran hijas de narcos y ella era hija de un juez.

Hace algún tiempo también, yo contaba con nueve años de edad y pocos momentos de aquella infancia recuerdo tan bien como el día en que el frio metal en mi entrepierna le mostraba a mi padre lo que pasaría si no entregaba todo el dinero que tenía…

Entonces… ¿Cuánto tiempo lleva el mal entre nosotros?

Bien… regreso a la ensoñación… vivimos pensando que el cambio es malo… que vivimos en el mejor de los escenarios posibles… que la existencia no nos llama a cambiar y entonces empezamos a vivir en un mapa de la existencia en vez de en la existencia misma…

Ciertamente no soy el primero ni el último hombre que aparenta ser fatalista… ya antes que yo, gente como Hesíodo, Sócrates o hasta los escritos babilónicos hablaban del cenit y colapso de la cultura, de juventudes malogradas y de poca esperanza…   

Yo no creo en la fatalidad ni en la imposibilidad de solución, por favor no se me confunda con fatalista… más bien creo en la existencia de cosas inevitables y cosas definitivas… Obviamente las inevitables están fuera de nuestro rango de influencia, pero las definitivas son nuestro aprendizaje y conocimiento del tema…

No pido mucho… casi nada… algo pequeño: “Interés”

Hace poco me encontraba (como de costumbre) pidiendo perdón a una mujer por mi mala actitud y desplantes ante ella; a lo que ella respondió que no me preocupara, que no se ofendía por nada a menos que me metiera con “Jesús”… tal vez está de más decirles que no pude sostener a mi lengua bífida y terminé pidiendo que sí tanto respetaba a Jesús, que lo conociera, que no solo pidiera inspiración por paráclito, sino que hiciera el esfuerzo de encontrar el verdadero amor…

No se puede amar nada que no se conoce, no se ama lo que no me interesa…

De la misma manera el mundo, hay que interesarnos en nuestro mundo y su “bien ser”… y voy a citar algo que le escribí a uno de mis seres queridos hace algunas semanas:

“El mundo es un lugar bello en verdad… pero la belleza es una condición de fortaleza que requiere delicadeza…Tú tienes que procurar relajarte y estar bien para proveerte a ti y a los que quieres de todo lo necesario para subsistir y salir adelante… el problema es que eso a veces te obnubila para pensar en el mantenimiento de la belleza...Yo, que estoy fuera del contexto de la proveeduría sobre la gente que amo, tengo que aportar condiciones de mantenimiento de belleza… tengo que hacer que te sea fácil mantener a los tuyos y que todos los días sigas viendo y disfrutando de éste, nuestro mundo perfecto… Y así para toda la gente que amo…"

Si bien, mi ego enorme me hace pensar que con unos cuantos que aporten condiciones de belleza es suficiente, la vida siempre tiene sus medios para reacomodarte en el camino…

Necesitamos ser muchos y de calidad… Por lo tanto, si a mí me preocupa la situación actual, me informo de lo que piensan los sociólogos y psicólogos… así tal vez podría llegar a la conclusión de que no se puede pactar con criminales, ya que su ciclo de vida es corto y tienden por lo mismo a buscar obtener el mayor beneficio en el menor tiempo que dure su actividad, por lo tanto no solo  buscarán acostarse con cuanta prostituta tengan enfrente y vender toda la droga que puedan, sino que también buscaran moverse a otras actividades ilícitas (secuestro, extorsión, etc.) para poder así sustentar los sueldos y obtener mayores ganancias.

Me informo sobre lo que piensan los médicos investigadores y así tal vez llego a la conclusión de que si legalizo las drogas pasa el mismo efecto de emigración de actividades, pero por la parte del sector salud, se incrementaría mi nivel de adicción porque lo que impide que las drogas como la mariguana sean menos dañinas que el alcohol es la disponibilidad. Y entonces no importa cuánto los economistas argumenten convergencia de precios, ya que el producto del que estamos hablando es un generador de vicios (cuando la dopamina hace falta, harás lo necesario para recrear su efecto)…

Me informo sobre lo que piensan los expertos en seguridad nacional y así tal vez llego a la conclusión de que hacen falta primero medidas de contención, instituciones no corruptas que le puedan hacer frente al gran poder del narco… que hacen falta medidas de reestructuración estatal e inteligencia financiera, pero que sobretodo hace falta un movimiento educacional incluyente, que no fomente exclusión y que sí fomente valores.

Puede que al informarse lleguen a estas o a otras conclusiones… pero lo que es seguro es que serán conclusiones valiosas que podrán generar debates y dialogo, y que por lo mismo ya no seré influenciado por los medios de comunicación o gente renuente al cambio y des-ensoñación, que son participes del mismo circulo vicioso del que somos víctimas.    

Hace poco un amigo al ver a tantos desaparecidos cercanos por estas trifulcas resientes me decía con un dejo de resignación: “Es que todo México se dedica al narco, directa o indirectamente, sin importar si fuiste a la Universidad, si eres gente de alta o baja condición social, todos colaboran…”

Yo no podría estar de acuerdo con lo dicho por mi amigo…

Si bien, parece que andamos por caminos nublados, también es cierto que no hay mayor ciego que el que solo ve oscuridad… y es aquí donde retomo mi idea inicial…

Tal vez yo soy un débil visual… tal vez me encuentro obnubilado por mis actitudes, malas ideas, vicios y defectos… pero puedo imaginarme luz…

La luz son ustedes… aquellos que me perdonan y los que no… los que me toleran y los que no… los que me sonríen y los que no… aquellos que amo y valoro como el mayor tesoro en mi vida…  

Creo que me extendí de nuevo… ya deben estar aburridos por tantos correos, su extensión y contenido de los mismos… pero déjenme terminar (si es que aun siguen conmigo), con algo que le leí a Maharishi Mahesh Yogui:

“Todas las personas tenemos dos cumpleaños… El primero, el día de nuestro nacimiento…  El otro el despertar de nuestra conciencia…”   

Yo aún no entiendo por qué tengo que celebrar el primero… mucho menos pienso haber obtenido el segundo… pero si espero que me inviten al suyo…

Amanece, no se qué hacer
Me levanto igual que ayer
Pasa el tiempo y todo sigue igual
Me pregunto cuándo cambiará
La distancia es eternidad
Ya no puedo respirar

Nunca nadie me podrá parar
Solo muerto me podrán callar
Nunca nadie me podrá parar
Solo muerto me podrán callar

Es a veces que veo todo gris
Y me cuesta despertar
La neurosis no se alejará
Pero nunca dejaré de tocar

Nunca nadie me podrá parar
Solo muerto me podrán callar
Nunca nadie me podrá parar
Solo muerto me podrán callar

martes, 27 de septiembre de 2011

Elogio de la idiotez...

Diálogo entre Umberto Eco y Jean-Claude Carrière...
El intelectual italiano y el cineasta francés se embarcan en esta charla en una pesquisa inusual, establecer la diferencia entre cretino, estúpido e imbécil, categorías cuyos matices son casi imperceptibles. ... 
Umberto Eco: En uno de mis libros hacía yo una distinción entre el imbécil, el cretino y el estúpido. El cretino no nos interesa porque es un individuo que en lugar de llevarse la cuchara a la boca se la lleva a la frente; no nos interesa porque es aquel sujeto que no entiende lo que le estás diciendo. Su caso es sencillo. Por el contrario, la imbecilidad es una cualidad social y, en lo que a mí respecta, también puedes llamarla de otro modo, dado que para algunos “estúpido” e “imbécil” son términos que se refieren a la misma cosa. El imbécil es aquel que siempre, llegado el momento, se le ocurrirá decir exactamente lo que no debería decir. Es el autor de metidas de pata involuntarias. Por el contrario, el estúpido es diferente; su déficit no es social sino lógico. A primera vista, tal parece que razona de una manera correcta; y resulta muy difícil darse cuenta, de inmediato, que esto no es así. Por eso es peligroso. (...) Te pongo un ejemplo. El estúpido dirá: “Todos los habitantes del Pireo son atenienses. Todos los atenienses son griegos. Por lo tanto, todos los griegos son habitantes del Pireo”. Te asalta la duda de que algo no está funcionando bien porque sabes que existen griegos de Esparta, por ejemplo. Pero eres incapaz de explicar, expeditamente, en dónde y por qué el estúpido se ha equivocado. Tendrías que conocer muy bien las reglas de la lógica formal. Eso es, creo que deberíamos ocuparnos específicamente del estúpido.                                    

Jean-Claude Carrière: Yo creo que al estúpido no le basta con equivocarse. Afirma claro y fuerte su error, lo proclama a los cuatro vientos, quiere que todos lo escuchen. Es sorprendente ver lo estridente que es la estupidez. “Ahora sabemos por fuentes fidedignas que...”. Y le sigue una garrafal sarta de estupideces.                                           

UE: Tienes toda la razón. Si empiezas a afirmar con insistencia una verdad común, trivial, de inmediato se transforma en una estupidez...                                                 

JCC: Flaubert dice que la estupidez consiste en querer sacar conclusiones. El imbécil quiere llegar, por sí solo, a soluciones perentorias y definitivas. Le gustaría ponerle fin de una vez y para siempre a los argumentos. Pero esta estupidez, que de ordinario es percibida como una verdad por un cierto tipo de personas, para nosotros ha sido, en el transcurso de la historia, extremadamente instructiva. Ya habíamos dicho que la historia de la belleza y de la inteligencia, únicos temas a los que hemos limitado nuestra educación, tan sólo constituyen una ínfima parte de la actividad humana. Quizá sería necesario pensar y, por otra parte, tú ya lo estás haciendo, en una historia general del horror, de la ignorancia, así como de la brutalidad. (...)                                                  

UE: Después de lo que has dicho, me parece que la estupidez es un poco diferente a la estulticia. Se puede ser un estúpido sin llegar a ser por completo una “bestia”. Ser, por casualidad, un estúpido. (...) Un caso de epifanía de la imbecilidad (en el sentido en el que yo la entiendo) nos lo ofrece James Joyce cuando refiere una conversación con míster Skeffington: “Me enteré que ha muerto su hermano”, dice Skeffington. “Y solamente tenía diez años”, le responden. “En todo caso es doloroso”, responde Skeffington.                                                                                                                           

JCC: A menudo, la estupidez está muy cercana del error. Fue mi pasión por la imbecilidad la que hizo que me ha acercara a tu investigación sobre los falsos. Aquí tenemos dos recorridos rigurosamente ignorados por la enseñanza. Cada época posee, por una parte, sus verdades, y por la otra, a sus notorios imbéciles, enormes, pero se asume la tarea de enseñar y de transmitir únicamente la verdad. De alguna manera se filtra la estupidez. Sí, existe lo “políticamente correcto” y lo “inteligentemente correcto”. Dicho de otra manera, una buena manera de pensar. Lo queramos o no.                       

UE: Es el test del papel tornasol que nos permite verificar si estamos ante la presencia de un ácido o de una base. Si existiese un papel tornasol para estos casos, podríamos saber, de vez en vez, si estamos ante la presencia de un estúpido o de un imbécil. Pero regresando a la relación que estableces entre la estupidez y lo falso: lo falso no es, por fuerza, expresión de estupidez o de imbecilidad. Simple y sencillamente es un error. Tolomeo creía, de buena fe, que la Tierra no se movía. Cometía un error por falta de información científica. Pero podría ser que el día de mañana descubramos que la Tierra no gira alrededor del Sol y entonces tendremos que rendirle un homenaje a la sagacidad de Tolomeo. Obrar de mala fe significa decir lo contrario de lo que se considera verdadero. Pero nosotros siempre cometemos nuestros errores en buena fe. Por lo tanto, el error recorre toda la historia de la humanidad; afortunadamente, si no seríamos dioses. La noción de “falso”, que he estudiado, en realidad es muy sutil. Existe lo falso, que debe ser idéntico (en el sentido leibniziano del término) a su modelo. Quienes presentan un falso como si fuese verdadero, a sabiendas de que no lo es, obra de mala fe, y engaña. Tenemos, además, el razonamiento falso de Tolomeo, que hablando en buena fe, se equivoca. Tolomeo no era un falsario porque en verdad creía que la Tierra no se movía. 

JCC: Esta precisión no nos facilita nuestro esfuerzo de definición: Picasso decía que él podía pintar picassos falsos. También se vanaglorió de haber pintado los mejores picassos falsos del mundo.                                                                                                

UE: De Chirico también confesó que había pintado falsos de chirico. Y debo confesar que también yo he realizado falsos eco. Una revista satírica italiana, una especie de “Charlie Hebbo”, preparó un número especial de Il Corriere della Sera a propósito de la llegada de los marcianos a la Tierra. Evidentemente se trataba de una noticia falsa. Me pidieron un falso artículo firmado por mí, como parodia de Eco.                                       

JCC: Es una manera de salir de sí mismos, de la propia carne, del propio oficio. Y también de la propia cabeza.                                                                                           

UE: Pero, ante todo, es una forma de criticarse, de poner entre comillas nuestros lugares comunes, porque eran precisamente los lugares comunes los que yo debía repetir para realizar “un falso eco”. El ejercicio que consiste en producir un falso de sí mismos es, por lo tanto, muy sano.                                                                                                     

JCC: Lo mismo sucede para esta pesquisa sobre la estupidez que nos ha ocupado por algunos años. Se trató de un prolongado periodo en el que Bechtel y yo sólo leíamos, incansablemente, libros muy pero muy malos. Expurgábamos los catálogos de las bibliotecas, y la mera lectura de ciertos títulos ya nos daban una idea del tesoro que nos esperaba. Cuando descubres, en tu lista, un título como “De la influencia del velocípedo en las buenas costumbres”, puedes estar seguro de que encontrarás miel.                         

UE: El problema se presenta cuando un loco interfiere en tu vida. Como ya lo he dicho, realicé una investigación acerca de los locos que son publicados en la vanity press (editoriales en las que los autores pagan por publicar. N. de la T.), y para mí era evidente que yo estaba resumiendo sus ideas con total y absoluta ironía. Ahora bien, algunos de ellos no percibieron la ironía y me escribieron para agradecerme que hubiera tomado en serio su pensamiento. Lo mismo sucede con El péndulo de Foucault, que arremetía contra los fanáticos del complot y del ocultismo y que suscitó en ellos algunos casos de manifestaciones de entusiasmo totalmente inesperadas. Todavía recibo (o mejor dicho: mi esposa o mi secretaria, que son las que las filtran) llamadas de teléfono por parte de un maestro de los Templarios. (...) Dicho esto, la dificultad para decidir si alguien es un cretino, un estúpido o un imbécil se deriva del hecho de que estas categorías representan tipos ideales, son unos idealtypen, como dirían los alemanes. Pero la mayoría de las veces encontraremos en un mismo individuo una mezcolanza de las tres actitudes juntas. La realidad es más compleja que esta tipología. (...)                                                     

JCC: En efecto, la primera cosa que se descubre estudiando a la estupidez es que también nosotros somos unos estúpidos. Es evidente. No se puede tratar impunemente a los demás como si fuesen unos estúpidos, si uno no se da cuenta de que su estupidez es un espejo para nosotros. Un espejo permanente, preciso y fiel.                                     

UE: Caemos en la paradoja de Epiménides, que dice que todos los cretenses son mentirosos. Ya que él es de Creta, entonces también él es mentiroso. Si un imbécil te dice que todos los demás son imbéciles, el hecho de que él sea imbécil no impide que acaso te esté diciendo la verdad. Si luego agrega que todos los demás son imbéciles como él, entonces da prueba de inteligencia. Por lo tanto, no es imbécil. Porque los verdaderos imbéciles solamente se pasan la vida olvidándose de que lo son. También existe el riesgo de caer en otra paradoja, que ha sido enunciada por Owen. Todas las personas son imbéciles, excepto tú y yo. Pero también tú, a decir verdad, si lo pienso bien...                                                                                                                            

JCC: Nuestra mente es delirante. Todos los libros que coleccionamos, tú y yo, testimonian una dimensión realmente vertiginosa de nuestro imaginario. Es particularmente difícil distinguir la divagación y la locura, por una parte, y la imbecilidad por la otra.                                                                                                   

UE: Otro ejemplo de estupidez que me viene a la mente es el de Nehaus, autor de un pamphlet sobre los Rosacruces escrito en la época en la que, hacia 1623, la gente quería saber si realmente existían o no. “El sólo hecho de que nos escondan su existencia es la demostración de que existen”, afirma este autor. (...) Y para concluir, otra historia. En nuestras sociedades, en las que el problema del trabajo se le plantea a todos por igual, algunas personas están redescubriendo a los trabajadores manuales. A menudo, cuando he hecho uso de sus servicios, me sucede que al leer mi nombre en la tarjeta de crédito manifiestan conocer el oficio al que me dedico; y creo que esos mismos artesanos, hace 50 años, no habrían tenido la más mínima noticia acerca de mis libros. Por lo tanto, muchos trabajadores manuales de hoy en día, antes de dedicarse a un oficio manual, completaron su formación superior. Un amigo me contaba que un día, junto con un colega filósofo, tuvo que coger un taxi que lo llevara de la universidad de Princeton a Nueva York. El chofer, en la narración de mi amigo, era un oso cuyo rostro estaba completamente cubierto por largos vellos hirsutos. Éste da inicio a la conversación para saber un poco con quiénes estaba tratando. Ellos le dicen que imparten clases en Princeton. Pero el chofer quiere saber más. El colega, un poco fastidiado, le dice que se ocupa de las ontologías regionales y de la epojé fenomenológica, y el chofer lo interrumpe diciendo: “Ah, ¿usted quiere decir Husserl, no?”. Se trataba, naturalmente, de un estudiante de filosofía que trabajaba como taxista para pagarse los estudios. Pero en otra época, un taxista que conociese a Husserl era una especie absolutamente rara. En la actualidad ustedes se pueden topar con un taxista que escuche música clásica y que a mí me plantee preguntas acerca de mi último trabajo semiótico. No es algo del todo surrealista.                                                                                                                    

JCC: En su totalidad, son noticias positivas, ¿no?                                                               

UE: Podemos insistir en los progresos de la cultura, que son manifiestos y que tocan categorías sociales que antes estaban excluidas de ella. Pero a la vez, cada vez hay más imbecilidad. No porque en el pasado los campesinos se quedaban callados esto quería decir que eran tontos. Ser cultos no significa, necesariamente, ser inteligentes. No. Pero en la actualidad todas estas personas quieren hacerse notar y, fatalmente, en algunos casos sólo logran hacernos sentir su imbecilidad. Por lo tanto, podríamos decir que la imbecilidad de un tiempo no se exponía, no se hacía reconocer, mientras que ahora ofende nuestros días. 

Traducción de María Teresa Meneses



PD: Como de costumbre, no estoy de acuerdo con todo, sin embargo no puedo ocultar, que me dieron ganas de leer el péndulo y la rosa de nuevo…

viernes, 16 de septiembre de 2011

Inmigrantes como moscas...

José de la Cruz Porfirio Díaz Mori (Uno de los personajes más desprestigiados y vilipendiados en México, tal vez junto con la Malinche, Cortez, Santa Ana, Iturbide, Huerta, Echeverría y todos los presidentes que le precedieron), nace en Oaxaca de Juárez, Oaxaca, un 15 de septiembre de 1830. Durante los años de su mandato al frente del insipiente gobierno mexicano, cambió el festejo (ya desde entonces tergiversado) del grito del cura Hidalgo a levantarse en armas en contra de los usurpadores franceses, realizado el 16 de septiembre de 1810 en el pueblo de Dolores, para que se acoplara con el cumpleaños del llamado ahora dictador.

Nada de viva México… nada de viva la democracia, república o demás artilugios modernos… más bien ¡Viva la monarquía!, ¡Vivan las clases sociales y los privilegios de los favorecidos por ella!, ¡Y viva Porfirio en su natalicio!

Mucho es lo que podría hablar de las historias mitológicas de mi país… mucho podría hablar de las desventuras de un solo personaje como lo fue “Miguel Hidalgo”, que hoy vive en el recuerdo como un padre arquitecto de un país alimentado de mitos… desde héroes vistos como villanos hasta personajes ficticios como los niños héroes, rescatados de poemas de “Nervo”… mientras que otros como Miguel Miramón que sí peleó contra los estadounidenses aquel 13 de septiembre de 1847 en Chapultepec, no será recordado por ello, por cometer el pecado de ser enemigo del hijo prodigo… del que no se acepta critica… del que se espera todo sueño indígena e identidad mexicana… de aquel mito llamado Juárez.

201 años de mitos, tergiversaciones y cultura fallida tienen a México donde lo tiene… un pueblo que vive en la ensoñación… un pueblo que no ve que es la razón de sus pesares… Un pueblo que alberga una persona tan decepcionada de la cultura mexicana como lo soy yo…

Pero así como a la máxima dificultad le llega su solución plena, así también a la tristeza y enfado infinito le llega su esperanza.

Y la esperanza se manifestó cuando se me ocurre echar un ojo a la bandeja de correos viejos, esos que por falta de nombre atractivo para mis fines, dejo para días venideros...

Era un correo enviado por mi padre, un video muy particular llamado: “Inmigrantes como las moscas”



Después de ver el video anterior… no me quedó más que responderle:
-¿No todo está mal verdad??????

Mi padre me dio algo por qué gritar de alegría…

¡Vivan las patronas de Veracruz!

¡Viva Leonila Vázquez…!
¡Viva Norma Romero…!
¡Viva Rosa Romero…!
¡Viva Clementina Romero…!
¡Viva Francisca Romero…!
¡Viva Leonila Romero…!
¡Viva Lidia Laura Reyes…!
¡Viva Guadalupe González…!
¡Viva Juana Anaïs Romero…!
¡Viva Lourdes Romero…!
¡Viva Bernarda Romero…!
¡Viva María del Pilar González…!
¡Viva Mariela Nájera…!
¡Viva Fabiola González…!

Y... ¡Viva México!

domingo, 4 de septiembre de 2011

Más que mil palabras…



Un joven trastornado pasea desnudo por una calle del Down Town de Puerto Príncipe (Haití), días después del terremoto que asoló el país. La fotografía fue tomada el 4de febrero de 2010.- CRISTÓBAL MANUEL

"Hable con él, pero solo sonreía. Estaba como ido", recuerda...